Demostración de un tablero escolar para detectar a tiempo el riesgo de abandono. Todos los alumnos y datos son ficticios.
← Volver a PupitreEl índice va de 0 a 100 y se arma sumando puntos: cada señal de riesgo suma una cantidad fija, y la ficha de cada alumno muestra qué señales tiene y cuánto aporta cada una. Sigue la lógica de los sistemas de alerta temprana basados en la investigación de Robert Balfanz (asistencia, conducta y rendimiento), que usan provincias como Mendoza y Entre Ríos, más la trayectoria escolar.
Rendimiento (hasta 56 puntos). Es lo que más pesa, porque lo decisivo es si el alumno va camino a repetir. La demo usa la regla más común del país: se pasa de año adeudando hasta 2 materias. Desaprobar 1 suma 5, 2 suman 12, de 3 a 4 suman 32, de 5 a 6 suman 44, y 7 o más suman 50. Una caída de un punto o más en el promedio entre trimestres suma 6.
Asistencia (hasta 59). Faltar al 10% de los días o más se considera ausentismo crónico. Suma según el porcentaje del año (6 a 28 puntos), más 8 si las faltas se aceleran en el último mes o 16 si faltó al 40% de ese mes, y 10 o 20 si el alumno dejó de venir una o más semanas completas.
Trayectoria (hasta 43). Haber repetido suma 15, la sobreedad 5 o 10, cambiar de escuela 6, y el riesgo de una segunda repitencia 12 más.
Convivencia (hasta 12). Pesa menos: por sí sola rara vez anticipa el abandono, pero se suma a otras señales.
Señales críticas. Cuatro situaciones disparan la alerta máxima aunque el puntaje no llegue al umbral: desaprobar 7 materias o más, dos semanas seguidas sin venir, faltar al 40% de los días del último mes, o tener riesgo de repetir por segunda vez.
Medidas y simulación. Cada medida consume horas semanales del equipo de orientación (14 en total), tarda un tiempo en hacer efecto y reduce la probabilidad de faltar, de tener problemas de convivencia o ayuda a recuperar materias. No todos los alumnos responden igual: cada uno tiene una respuesta propia que la escuela no conoce de antemano. Las notas se mueven durante el 3.er trimestre: faltar mucho hace caer alguna, y el apoyo académico rinde menos si el alumno no viene. Por eso una medida que no apunta a la dimensión que más suma rinde poco. La entrevista con la familia tiene efecto rápido pero se diluye. Los efectos son supuestos razonables para mostrar la dinámica, no estimaciones medidas.
Los puntos son ilustrativos. Un sistema real los calibra con datos históricos de alumnos que efectivamente abandonaron. La dimensión que más suma indica dónde mirar primero, no la causa del problema, y la alerta solo sirve si dispara una intervención del equipo escolar. Un sistema real trabaja con datos personales de menores, protegidos por la Ley 25.326, y solo puede operarlo personal autorizado.